Situada a la altura del hotel Don Carlos, esta playa es de las pocas de Marbella que se salva de la criba. Cuenta con una zona de camas, ambientada con música dance. Mucha gente deja el barco en frente de la playa, la música se oye hasta bien entrado el mar. A esta zona de camas solo se puede acceder pagando (no siempre). En resumen, buena música, muchos pijos/as guapos/as, buena comida y sobre todo..., una playa en Marbella y sin piedras.