La Gran Manzana siempre tiene un encanto especial, pero para mi, es en Navidad o fechas próximas cuando más agusto me encuentro en la ciudad.
Un imprescindible , o un "must", es ir a ver el Rockefeller Centre con su famoso árbol, la pista de patinaje y la maravillosa decoración que lo rodea; podéis llamarlo consumismo, parafernalia, pero a mi me encanta y de las 4 veces que he estado en la ciudad 3 eran en invierno y esas tres me he ido a ver la decoración navideña.
Os dejo unas fotos que seguro os agradarán.