Impresionantes las vistas de la carretera que sube desde Arredondo hasta el Puerto de Asón. Curvas de herradura por doquier, en las que es inevitable parar el coche y admirar el gran salto de agua con el que nace el Río Asón. Normalmente es una zona de mucho viento con lo que se suele ver el salto como una gran cortina de agua que se desliza por las verticales paredes de la montaña. Muy recomendable en primavera justo después del deshielo, ya que es una zona bastante fría en la que suele nevar bastante en invierno.