Jose Tamayo
dijo:
Me recuerda a las clases de arte en COU. Cómo no, a la película, y también novela, La niña de la perla. A los cuadros que reflejan esos mundos flamencos que paran un instante cotidiano para convertirlo en poesía. En verso sobre el lienzo.
Así sucede al contemplar La lechera de Vermeer, con ese cántaro vertiendo eternamente leche, y con el molino holandés que dejó de mover sus aspas para convertirse en imagen clarioscura de un símbolo nacional.
Es este cuadro el que más me gustó. Me refiero a El molino, de Ruysdael. No es que sea uno de los cuadros más famosos que se pueda ver en el Rijksmuseum, pero el paisaje que refleja, con las nubes peleándose por descargar en breve una tromba de lluvia, junto a la quietud del molino, me fascina mucho más que los interiores burgueses de la pintura flamenca.
El Muse del Rijks, que se pronuncia Raiks o algo así, es uno de los más bellos y grandes museos europeos. Más que nada tiene pinturas holandesas de la “edad de oro”, y especialmente de Rembrandt, Vermeer y Hals. Se construyó al siglo XIX, a partir de varias piezas de edificios típicos holandeses, con la meta de ofrecer un panorama arquitectónico a sus visitantes. Está muy curioso el edificio.
Las piezas maestras incluyen La Guardia de noche y la Novia judía de Rembrandt, y La Lechera de Vermeer. El museo tiene más de un millón de obras de arte y objetos históricos, así que podrás tomarte un día entero entre todas las opciones que ofrece.
Para hacer tu visita más interesante podrás integrarte a una visita guiada o alquilar un audio guía e ir conociendo a tu ritmo.
Ahora lo están renovando pero no hay obras mayores, por lo menos cuando estaba, que te impidan una plena visita.
A parte del museo, podrás encontrar una biblioteca, una tienda de regalos y souvenirs, y restaurante. La web del museo está super bien hecha y puedes visitar las diversas salas, y ver las pinturas que se encuentran ahí. Lo único es que todo está en inglés.