Fue una lástima no tener mucho más...
Fue una lástima no tener mucho más tiempo para admirar sus aulas, sus objetos, sus recuerdos.
Esa nostalgia que flotaba en el aire de tablas del 2 cantadas de carrerilla, cuadernos de los de antes y carteras de cuero; de esas como las que fabricaba mi abuelo Miguel que tenían un asa, dos Hebillas para cerrar sendas tiras de cuero y que se llevaban colgadas aunque fuesen generosamente más anchas que su espalda.
Una verdadera pena, porque entre románticos, juguetes de hojalata, orlas de maestros que podrían ser nuestros bisabuelos e interesantes instalaciones audiovisuales que recreaban las aulas de antes de la Guerra, el tiempo se disfrutaba de otra forma.
Cómo me recordó este museo a esa gran película "La lengua de las mariposas" inspirada en un relato de un libro aún mejor "?Qué me quieres amor?" de Manel Rivas.