Habiendo pasado ya 20 años del comienzo de la reunificación de Alemania, pareciera muy natural hablar del holocausto y el nazismo; visitar los museos que en la última década se han abierto en Alemania, Inglaterra y otros países europeos, cuyo tópico es la Guerra, Hitler o el holocausto; sin embargo, ningún museo te expresa de forma tan completa y emotiva lo que este pueblo ha padecido por siglos, como lo hace este Museo Judío de Berlín (Jüdisches Museum Berlín).
Para comenzar a describir este espacio tan peculiar, es importante mencionar que el edificio está dividido en dos ´partes: Primero es una casa antigua por donde se entra y de ahí se pasa a un gran edificio muy moderno de artística arquitectura, que fue construido en el año 1999, con un diseño del Arq. Polaco David Lideskind.
Sus formas caprichosas y complejas se interpretan como el gran vacío dejado por los judíos que murieron en el holocausto, en sí el proyecto se resume en la expresión “El vacío y la ausencia”…y está planeado para rendir un homenaje a los millones de judíos alemanes, principalmente berlineses, que fueron víctimas de los nazis.
La colección de objetos, fotografías, posters, pinturas y videos es muy basta, y los personajes que ahí se incluyen son principalmente judíos universales como Albert Einstein, Karl Marx, Anne Frank, Sigmond Freud y otros, pero también se presenta a personas ordinarias que tuvieron experiencias extraordinarias o simplemente dejaron importantes testimonios sobre la guerra.
El museo es muy grande, tiene muchas salas y todo es muy interesante, por lo que se debe dedicar toda una mañana o toda una tarde para disfrutarlo de verdad.
Cuenta con un área muy grande para comer, además de una tienda con artículos muy interesantes para traer de regreso a casa.
La ubicación es muy buena y de fácil acceso y su vivita es obligada para quienes desean entender la historia de esa terrible guerra.