Es un museo dependiente del ayuntamiento de la ciudad, e inexplicablemente, es desconocido para gran parte de los valencianos. Una auténtica joya, ubicado detrás de la catedral, en la bonita plaza que preside el palacio arzobispal. Se trata de un palacio de XIX, era el Palacio del Marqués de Campo, y luego de los Condes de Berbedel, la escalinata con su cúpula en lo alto es una preciosidad, así como los suelos en damero, y multitud de elementos arquitectónicos. Alberga una pequeña parte de la colección artística municipal, sus obras pueden variar debido a la gran cantidad de las mismas que están guardadas. Pintores valencianos desde el siglo XV, grabados, esculturas, monedas, objetos ornamentales, la ampliación propiciará que puedan exhibirse aún más obras de arte. El precio es de 2 euros, los fines de semana gratís.