En nuestra visita a Canadá nos enseñaron este museo, que ya de por fuera es espectacular, debido a su peculiar arquitectura que de lejos parece la cabeza de un castor. En su interior llaman la atención los totems allí expuestos, una gran piragua colgada, un cine Imax y un museo para niños.
No pudimos completar la visita porque era de pago y practicamente nos quedamos en el hall pero fue una bonita experiencia.