Probablemente el monumento al Salvador del Mundo sea la imagen turística más conocida de San Salvador. Se situa en la Plaza de las Américas, en una zona moderna de la capital, llena de oficinas. Fue erigido en honor del Divino Salvador (de ahí viene el nombre de todo el país). Una pequeña estatua de Jesús encima de la bola del mundo se colocó sobre un gran pedestal ya famoso por estar en la tumba del primer presidente de la República, Manuel Enrique Araujo.
Siendo sincera, el monumento me decepcionó bastante. Gracias a las nuevas cámaras con zooms increíbles aquello que parece pequeño puede llegar a resultar majestuoso en el papel o en la pantalla. Eso es lo que ocurre con este monumento, que decepciona bastante al verlo "in situ". Pese a ello, no dejéis de visitarlo si vais a pasar algunos días en San Salvador. La zona donde está situado resulta bastante interesante por hallarse cerca de varias universidades y oficinas. Veréis la otra cara de los salvadoreños, la cara del desarrollo y la educación....