En uno de los extremos de la Plaza Mayor, frente a la...
En uno de los extremos de la Plaza Mayor, frente a la Colegiata de San Antolín, se encuentra este monumento, erigido en recuerdo de las célebres ferias que se celebraban en Medina durante el medievo. El monumento es muy simple (una losa de piedra sobre la que se erigen dos pilares de granito, rodeadas de unas gruesas cadenas de hierro), pero tiene un curioso significado: Era el lugar destinado para los banqueros y cambistas para evitar ser atropellados por el tránsito de carruajes y caballerías.