Es uno de los monasterios más populares del norte de España. San Millán de Yuso está situado en un entorno natural asombroso y forma un conjunto monumental muy atractivo junto con el Monasterio de San Millán de Suso, que se encuentra al lado, pero en lo alto de la colina.
También es conocido por ser la “cuna de la lengua” y, de hecho, en el Salón de los Reyes hay unas lápidas que conmemoran el milenario de la lengua española y vasca. Este hecho convierte a Yuso en uno de los monumentos más visitados de la región.
En fondo de este hermoso valle de la Rioja se levanta este monasterio, del cual se dice que se construyó en el lugar exacto donde los bueyes que transportaban las reliquias de San Millán se detuvieron negándose a continuar.
Es también conocido como el Escorial de la Rioja. Su estilo es a veces renacentista y a veces barroco. Su construcción se inició en el siglo XI aunque lo que permanece hoy día data del siglo XVI.
La visita guiada es muy recomendable
La Rioja, cuna de excelentes vinos y del castellano. Se dice que el primer escrito que se conoce en esta lengua trata de 1040 en un códice de las Glosas Emilianenses encontrado en este Monasterio, donde en uno de sus párrafos hay anotaciones del comentaristas en una nueva lengua que usaba el pueblo y que no era tra cosa que el castellano antiguo.
Sin embargo se tuvo que esperar tres siglos, para que un monje de San Millan llamado Gonzalo de Berceo aplicase esta nueva lengua a su literatura.
El Monaterio de Yuso o de abajo conocido como el Escorial de La Rioja, se empezó a construir en el año 1053 aunque de esta construcción románica no queda nada. El nuevo Monasterio que se ve en la actualidad de estilo Herreriano data de finales del siglo XVI.
La construcción la compone la iglesia de finales del gotico y reconstruida posteriormente, el claustro y las dependencias monásticas.
La iglesia es de tres naves con bóbeda estrellada y su construcción se empezo en 1504 para terminarse en 1540.
La antigua sala capitular pasa a covenrtirse en sacristia a finales del siglo XVII y es una de las mas espectaculares de España. Los frescos del techo datan del siglo XVIII y la coleción de cobres se empezó con el abad Fray José Fernández entre 1693 y 1697 con doce piezas para posteriormente irse ampliando has las veinticuatro de la actualidad.
La parte baja del claustro es comenzada en 1549 por Juan Pérez de Solarte en estilo renacentista on bóvedas góticas y arcos apuntados. La parte alta del mismo es de estilo clásico con columnas toscanas adosadas a pilares.
Pero sin dudar, lo que más llama la atención del visitante es La Sala de Códices y Cantorales. En la misma se pueden observar alreedor de treinta libros gigantes con un peso entre los 30 y 40 kg. Trabahjados a mano durante cuatro años y empleando la piel de unas dos mil vacas para los pergaminos. Estos libros contienen todos los cantos que la comunidad reza a lo largo del año.
Junto a estos cantorales, se encuentra una fabulosa colección de facsímiles entre los que se hallan el códice 46 datado en 964 y que es un diccionario enciclopédico de veinte mil articulos asi como el códice 60 de las Glosas Emilianenses con las primeras frases en castellano.