Es el mirador de la iglesia del mismo nombre. Desde este mirador hay una buenísima panorámica del barrio de Alfama y del río Tajo. Las vistas son estupendas, de hecho siempre suele haber pintores en la zona para dejar inmortalizado el paisaje.
En la fachada sur de la iglesia tenemos una pared de azulejos; unos representan el aspecto de la Plaza del Comercio antes del terremoto y otro nos cuenta cómo sucedió el ataque al Castillo de San Jorge.