El metro se divide finalmente en siete líneas, siendo 3 los colores que las dividen. Cada color se divide en varias líneas que tienen direcciones similares. Debido a que hay mucha roca y grandes desniveles en la ciudad ésto hizo difícil la construcción de los túneles. De todas formas las paradas están bien distanciadas entre sí y difícilmente se tarda más de 3-5 minutos en llegar al destino desde cualquier parada de metro en el centro de la ciudad..
El metro lo gestiona, al igual que el tranvía y el autobús, la empresa SL (Storstockholms Lokaltrafik).
Para usar el metro hay variedad de títulos de transporte. Para los turistas y visitantes lo más común es usar el “ramsa”, el billete sencillo o el abono de varios días. Dependiendo del número de viajes te será más rentable uno u otro. El metro está siempre altamente vigilado por lo que es muy seguro y lo usa todo tipo de personas y de condición social. Viajar sin pagar es algo que no recomiendo. Aunque es físicamente sencillo, en las estaciones siempre hay guardias de seguridad y de control de billetes, por lo que difícilmente podremos pasar sin ser vistos. Luego en los vagones y en las estaciones a las horas menos frecuentadas es menos usual encontrar controles. Que cada uno se aventure como quiera. Si tienes abono debes pasar por las compuertas que conocemos de España; si tienes cupón debes pasar por la ventanilla, decir la parada de destino y dejar que el controlador te selle el cupón.