Pasamos un fin de semana en Berlín, aprovechando que nuestro grupo favorito (Pearl Jam) daba un concierto allí. El domingo fuimos a dar una vuelta a la puerta de Brandenburgo, el Parlamento (intentamos entrar pero la cola era descomunal a las 9 de la noche) y sus alrededores y nos sorprendió gratamente la simbiosis que existía entre la arquitectura de hace siglos y los edificios recientemente construidos. No supimos que este edificio era un anexo al Parlamento hasta llegar al hotel, y sinceramente pensábamos que era una biblioteca (se veían muchos libros dentro). ¡La biblioteca más espectacular que habíamos visto!
Nos sentamos a la orilla y esta fue la foto que sacamos. Un paseo altamente recomendable.