Se habla mucho (y con razón) de la torre de Pisa por la gran inclinación que tiene, pero, quizá porque no había oído hablar tanto de ellas, me asombraron mucho más las torres de Bolonia.
Se encuentran situadas en el centro de esta preciosa ciudad italia, que es la capital de Emilia-Romaña, y tienen una inclinación asombrosa que hace que los visitantes se pregunten una y otra vez cómo es posible que continuen en pie.
La torre Garisenda es la más pequeña de las dos, alcanzando una altura de 48 metros, pero también es la más inclinada, concretamente tiene un grado de inclinación de más de 3 metros. La otra torre, que se encuentra justo al lado, es la torre Asinelli y alcanza una altura de casi 100 metros con una inclinación de 1,3 metros.
Sin duda las imágenes no hacen justicia en esta ocasión a la sensación que tienen los visitantes cuando se acercan hasta este lugar. Da incluso miedo, porque ves una inclinación enorme de dos torres que se encuentran justo en el centro de una gran ciudad y lo primero que piensas es qué sucedería si finalmente se derrumban (Dios no lo quiera, por supuesto).
Estas dos torres son conocidas fundamentalmente por la inclinación que tienen, aunque la torre Garisenda también es famosa porque aparece mencionada en varias ocasiones en la Divina Comedia de Dante.
Estas son las principales torres que nos podemos encontrar en Bolonia, pero no son las únicas. Esta ciudad italiana es conocida por el gran número de torres que posee y tuvo muchísimas más, se dice que llegaron a construirse más de cien torres en este territorio.