Ana Lopez Roncero
dijo:
La ciudad de la unión de las culturas tiene una belleza única, mezcla de diferentes gustos y sabidurías. Resulta placentero no sólo visitar sus sinagogas, mezquitas e iglesias (algunas reconvertidas en otro tipo de templo, entre conquistas y reconquistas, sino pasear por sus calles, empinadas y asfixiantes a veces, especialmente en verano. El pasear por Toledo ayuda a sumergirse en su magia y a ver, poco a poco, el cambio de estilo arquitectónico entre los distitos barrios.
Escuche a una persona decir que las calles de mi Ciudad Colonial( Santo Domingo;Rep.Dom), son asi, por que los arquitectos(de la epoca de la conquista)que la contrulleron se inspiraron en las Calles de Toledo.
Es increible, para los que han tenido el placer de conocer las dos ciudades, Toledo y Santo Domingo en especifico la Ciudad Colonial, se daran cuenta del cierto parecido en alguna de sus calles,( es mas el parecido por las callejuelas y las subidas y bajadas que hay que realizar) para los que no han hecho el recorrido,favor pongan en agenda recorrerlas y luego me dicen a ver que tal....
Estas lineas son para hablaros no de las excelencias monumentales y turísticas de esta magnífica capital de provincias, que supongo ya sabreis, sino para recomendaros os fijeis en el ambiente "tipical spanish" orientado al turismo, que todavía pervive en esta ciudad castellana. Yo, por vivir en Valencia, estoy menos acostumbrada a la tienda de flamencas, quesos y chorizos, o armaduras. En las zonas costeras de la península y de las islas, todo eso desapareció hace años, y en mi último viaje a Toledo, tras unos cuantos años sin recorrer sus calles, es algo que me llamó profundamente la atención, pensaba que todo aquello ya había desaparecido.
Srcuervo
dijo:
Son la pesadilla de los conductores,si no sois conductores perfectos mejor aparcar antes de entrar en el Casco Antiguo.Hay calles en las que no pueden pasar un coche y un peaton.O pasa uno o pasa otro.Si contamos las cuestas y las bajadas es mejor ir a pie.Paseando por las calles podeis encontrar historia en todos los rincones de la capital antigua Española.
Visitar por Toledo es pasear por sus calles empedradas, es recorrer rincones y es evadirse. Sortear al turista y los puestos callejeros para dejarse llevar por la historia y por la vida. Para disfrutar de una ciudad magnífica que, además, siempre recibe al turista con los brazos abiertos. Las calles de Toledo son tan especiales que nunca dejan indiferente.
La ciudad de Toledo tiene decenas de museos, monumentos, plazas y lugares de interés. Eso, en sí mismo, es excelente, pero tiene el riesgo de que nos ciñamos demasiado a la guía (o al amigo listo) de turno y no disfrutemos del simple pasear por sus calles. Después de haber pasado varias horas visitando plazas, conventos y sinagogas es una gran idea meter la guía (o al amigo listo...) en la mochila, olvidarse de que hay que "ver cosas" y dejarse llevar. Vagar por las calles, perderse, acabar en la otra punta de la ciudad (no es muy grande, no os preocupéis), pararse en una esquina a contemplar un balcón o una puerta.... Toda la ciudad está llena de pequeños rincones que pueden pasar desapercibidos si no vamos lo suficientemente atentos. Toledo es la ciudad del paseante y de las historias a cada esquina.