Las fuentes termales de As Burgas son, sin duda, el principal motivo de la existencia de la ciudad de Ourense. Declaradas 'Conjunto histórico artístico' en el año 1975, alrededor de estos manantiales, fue creciendo la ciudad en la época de dominación romana.
La leyenda cuenta que estos manantiales nacen debajo de la capilla del Santo Cristo, en la Catedral.
La Burga de Abajo, construida a mediados del siglo XIX, es la que presenta más caudal. Consta de tres cuerpos, cada uno con su caño, sobre el que contemplamos el escudo de la ciudad. Con menos nivel de agua, está la Burga de Arriba, del siglo XVII, de dos caños y estructura sencilla. Completan el conjunto la réplica de 4 aras romanas, un pequeño estanque de agua termal y dos esculturas: “La casa de la nube” y “Calpurnia Abana”, dedicada a la ninfa Calpurnia.
Las aguas son silicatadas fluoradas e hipertermales, aplicables a varios tipos de dermopatías. La temperatura del agua es de 70 grados centígrados y el caudal de 300 litros por minuto.