Somos cuatro personas de Gijón que decidimos ir a celebrar el cumpleaños, para cambiar de aires, a uno de los restaurantes con más fama de Avilés, Casa Tataguya.
Para beber cogimos un albariño y dos botellas de agua.
De entrada pedimos cecina de León, croquetas y una longaniza de chorizo cocida con cachelos.
Las raciones fueron muy escasas y los productos no estaban todo lo bien que debieran.
- La cecina cortada ultra fina y con demasiado aceite de oliva.
- Las croquetas frías y con la bechamel seca.
- La longaniza de chorizo insípida y los cachelos muy cocidos.
De segundo plato pedimos Virrey (para 2 personas) y Besugo (para 2 personas) al horno.
Aquí nos encontramos con la mayor de las sorpresas. Nos trajeron solamente la mitad de los pescados (por un lado carne y por el otro la espina). Las 2 medias piezas de carne, sin cabeza y cola, vendrían a pesar, cada una, unos 200 gramos aproximadamente. La ración de pescado por persona sería de unos 100 gramos.
- El Virrey no estaba muy fresco y el lomo venía lleno de cebolla.
- El Besugo tampoco estaba muy fresco y también estaba repleto de cebolla.
Para finalizar tomamos helado de plátano y café.
- El helado de plátano estubo bien.
- El café, de manga, no era nada bueno.
El precio de todo fueron casi 170€.
Relación calidad precio pésima.
Realmente impresionante, tanto si comes de plato como de tapeo.
Impresionantes los potajes asturianos, como la fabada, el pote, o las fabes con almejas.
El menú diario es la mejor manera de invertir 12€.
Aparte, grandes carnes y pescados. Y buena carta de postres.
Además, buena sidra y carta de vinos.
De obligada visita si pasas por Avilés.