"¿Y a esta piojera me han traido?" fue la respuesta del entonces presidente chileno en 1922, Arturo Alessandri Palma, cuando unos amigos le invitaron a tomarse los "típicos" tragos chilenos.
No es para pensar menos cuando entras a ese lugar, repleto de gente, con las paredes pintadas, etc...
Pero a medida que tu vaso de "terremoto" (bebida tradicional chilena a base de fernet, vino y helado de piña) va bajando te das cuenta de lo especial de ese lugar impregnado de patriotismo chileno.
Lo que hace a esa piojera aún más especial son los músicos populares atabiados con el típico laúd, el acordeon y la guitarra tocando las cuecas chilenas. Eso sí: "los pedidos son a lucas" como dicen ellos. (1,30€ pedir una canción).