Esta plaza está a 50 metros de la Catedral y es una de las más conocidas y mejor conservadas de Milán.
La Piazza dei Mercanti fue, hasta el comienzo de la años 20, el lugar en el que los ganaderos vendían sus vacas y todos los animales para el consumo de Milán. De ahí viene su nombre, en español, Plaza de los Mercantes.
Después de la construcción de los arcos que hay alrededor de la plaza, se construyeron también los bancos y otros negocios. Este es un lugar cargado de historia y es ideal para ponerse a la sombra cuando el sol quema en Milán. La pena es que había un Mac Donald en un lado de la plaza, rompiendo la atmósfera del lugar.