Un hotel situado en un entorno realmente precioso con una relación calidad/precio muy alta (35 euros hab doble). Las habitaciones limpias (algo pequeñas las que son "sin terraza" pero se está bien), con colchón y almohadas muy cómodos y sábanas prácticamente nuevas. Es gente amable y preocupada por el bienestar del cliente (te dan hasta un papel donde opinar sobre tu estancia). Desde las habitaciones molesta un poco el ruido del bar y restaurante, pero a las doce y poco ya cerraban y a partir de esa hora se podía dormir bien. Cositas mejorables (en plan sutil): La tele (en las habitaciones) apenas puede sintonizarse y hay un zumbido de algún motor, quizás un grupo electrógeno, que puede fastidiar a quien tenga un sueño ligero. Pero vale mucho la pena por el entorno y porque por 35 euros está todo más que bien. Y si se pudiera desayunar antes de las 9 (8:30, por ejemplo)pues mejor aún.
Es un Centro de Turismo Rural de reciente inauguración. La decoración es castellana y todas las habitaciones disponen de cuarto de baño completo y vistas. Se ofrece además servicio de restaurante con una cuidada elaboración artesana de sus platos de cocina casera y tradicional. Tú podrás optar por Alquiler de bicicletas de montaña, senderismo, rutas, deportes acuáticos, piraguas en el embalse de Ruesga. Caza y pesca con las debidas licencias.