Como ciudad, a excepción de la Tumba del Askia, Gao carece del atractivo monumental de Tombouctou pero lo compensa con una aún mayor (si cabe) sensación de lugar remoto y sobre todo con un paisaje sahariano a su alrededor decididamente espectacular en el que destaca la colosal Duna Rosa... Encontrarse con una tempestad de arena el día que la visita uno sin embargo depende ya más de la suerte de uno...