Como lamentablemente me quede sin repuesto de la memoria de mi cámara, todo lo que pude fotografiar de la Catedral de San Ildefonso, fue su fachada exterior y algunos detalles pero debo recurrir a mi memoria visual para relatar todo lo que vi y con lo que me maraville allí dentro. No es muy habitual que quien está por realizar un viaje se imponga de la historia del lugar, aunque si bien es cierto no lo he hecho en todas las oportunidades, si lo hice cuando viajé a España y vi muchos (no todos) los lugares que quería visitar. De allí que lo poco que conocía de las historia de San Ildefonso se limitaba al mero conocimiento histórico religioso respecto a que fue un Monje español, posteriormente Arzobispo de Toledo a cuya silla accedió, luego de la muerte de San Eugenio en el año 659 y que fue famoso por su sabiduría y virtud. Que continuó el tratado de viris ilustribus de San Isidro, escribió importantes obras de las que sólo se conservan dos que están en el Museo Británico (British Museum) y que su fiesta se celebra el 28 de enero.
Entrar a la Catedral de San Ildefonso es otra de las maravillas que nos deja ver la Toledo medieval y resguardando en ella una gran suntuosidad, opulencia y riquísima historia. En su majestuosa fachada hay una sola torre, la de campana que guarda la conocida Campana Gorda. Los repujados de bronce que cubren las hojas de la puerta son soberbios, la escena de la Imposición de la Casulla a San Ildefonso de manos de la Virgen María, se destaca en el tímpano de su entrada principal. En la entrada de su derecha o del Juicio, se puede ver la representación del Juicio Final, y en la de su izquierda la del Infierno. La escena central se reproduce, con mayor o menor magnificencia, en todas y cada una de las Capillas interiores de sus cinco naves. Decorada con un riquísimo artesonado dorado La Sala Capitular se destaca por una pintura mural que reproduce escenas de la vida de la Virgen y la Pasión de Cristo; el emblema del Cabildo Primado se reproduce en todos los muebles, retablos, retratos, puertas y paredes. El retablo de La Capilla de la Virgen del Sagrario esta íntegramente ejecutado en alabastro, en la mesa de su altar hay una pequeña urna de piedra roja que guarda la piedra blanca en la que, según cuenta la tradición, apoyo sus pies la Virgen María. La totalidad de las sillas bajas del coro muestran en sus espléndidas y bien perfiladas tallas toda la historia de la conquista del reino de Granada y su valor histórico es incalculable. En la silla del Obispo, en el Coro, la misma escena de la imposición en un medallón oval esculpido en alabastro y sobre la silla arzobispal, esculpida también en alabastro, la Transfiguración de Cristo en el Monte Tabor. El Altar del transparente esta rematado por la escena de la Última Cena, cincelada en un mármol grisáceo, un enorme retablo cóncavo de mármoles y bronces con una iluminación que es una auténtica explosión de color y movimiento. En la Capilla Mayor el Retablo está totalmente labrado en madera de alerce y cubierto de oro fino luego policromado, es realmente impresionante y está cuajado de un sinnúmero de figuras. En la bóveda de Sacristía Mayor se despliega un majestuoso fresco de color agradable poblado por infinidad de ángeles y personajes. Puede verse también una soberbia pintura de El Greco del siglo XVIII: El cuadro del Expolio. La Capilla de San Ildefonso, con su magnifico retablo de bronce y mármol del más puro estilo gótico del siglo XIV, es realmente impresionante. Ni que decir lo que se puede admirar en el Tesoro Catedralicio de las que sólo enumeraré unas pocas cosas: La Cruz pectoral y anillo del Cardenal de topacios y brillantes, tres biblias encuadernadas en pergamino, una bandeja de plata repujada y cincelada, la más ostentosa custodia procesional en forma de torre gótica que se conoce, totalmente en plata dorada con su interior cubierto de oro, esmalte y piedras preciosas.
Podría decirse que esta Catedral fue pensada y diseñada, no sólo para manifestar el milagro de la imposición de la casulla a San Ildefonso y ratificarlo en cada uno de sus espacios, sino para guardar en ella gran parte de la historia española.
Construida en el siglo XVII y de estilo barroco esta obra de arte esta dedicada al patronato de la ciudad de Toledo.
Esta conocida tambièn como "La Iglesia De Los Jesuitas".
Antiguamente se llamaba "Iglesia de San Juan Bautista ", pero despuès de la desamortizaciòn de Mendizal cambio su nombre en San Ildefonso .
En ella esta enterrado el famoso historiador Juan De Mariana, conocido tambièn como Padre Ripalba.
La iglesia tiene dos torres que son uno de los edificios màs altos de Toledo.A ellas se accede pasando por unas escaleras estrechas y muyyyy altas, pero llegando a lo alto nos damos cuenta que ha merecido la pena subir todo esto. Descubrimos una vista impresionante que pocos lugares en Toledo nos pueden ofrecer.
Situada en menos de 5 minutos a pie de la Catedral y de la calle comercio, la hacen fàcil de encontrar y sin duda una de las iglesias màs visitadas de Toledo.