Queríamos pasar un fin de semana romántico, 2 amigos con sus parejas.
No nos decidíamos y al final nos hablaron de este spa. Está en un pueblecito de Palencia, Ampudia. Es un edificio del Siglo XVII, y fue casa del Abad de la Colegiata de San Miguel de Ampudia. Ha sido rehabilitado pero sigue teniendo el encanto especial de esas casas antiguas.
La decoración inmejorable. Por la noche cenamos en el restaurante de allí, "El Arambol" y nos gustó un montón: Cocina tradicional castellana con mezcla de imaginación y creatividad. El spa una gozada, como todos, y luego para terminar de disfrutar una vuelta por el pueblo y aver el Castillo y sus callejuelas. Me quedo con esa casona como escapada romántica de fin de semana
El hotel está montado en una antigua capilla del siglo 17 que todavía tiene su altar. La misma está ubicada en la meseta castellana y ha sido reformada dando como resultado una rica combinación de color y el estilo. Además, cuenta con habitaciones superiores y suites que están totalmente equipadas, entre otros servicios de lujo del lugar.