Una de las excursiones más interesantes que hicimos en Krabi fue a la isla de Koh Poda. Contratamos una barca de las típicas de la zona, las famosas y fotogénicas long-tail boat y llegamos a Koh Poda tras una hora de navegación. Llegar allí ya es todo un espectáculo, dado que se recorre el litoral de Krabi, que con sus formaciones calcáreas resulta tremendamente espectacular.
Precisamente una de las playas de la isla se encuentra enfrente de una formación rocosa de, cálculo yo, unos 40 metros de alto, que le da a Koh Poda un aspecto realmente peculiar. La calidad de la playa es excepcional, de arena blanca coralina y hay muchas oportunidades de buen snorkeling en la zona. Sin duda, una de las mejores playas que he visitado.