El restaurante de Karlos Arguiñano se encuentra en primera línea de playa de la playa de Zarautz. El sitio tiene una pinta excelente, y nada que decir de la preciosa ubicación. Nosotros llegamos tarde y no pudimos comer, pero tiene un menú degustación por 30 euros/persona que tiene muy buena pinta, y es consultable en su web. Lo que se comenta es que Karlos no se deja ver demasiado por allí.
Además de restaurante, Karlos Arguiñano también de da nombre a un hotel de cuatro estrellas, no es el mismo edificio, pero también en Zarautz.
En un mismo restaurante conviven dos estilos de cocina: uno más glamoroso, para los amantes de la alta cocina; y otro, popular, sencillo, pero no por eso menos sabroso. Así, dentro de las especialidades de la casa se destacan: la crema de garbanzos con foie-gras a la plancha, falso ravioli de langostinos; y a dejarse un lugarcito para los postres.