Magia y leyendas regias
El destino preferido por los Duques de Bretaña durante años mantiene su magia y leyendas regias que durante siglos le han rondado. Es un conglomerado cultural, artístico y patrimonial con pocas similaritudes con otras ciudades de Francia o Europa. Está enclavada en la real ruta de los señores de Bretaña, y cuenta con el castillo de los Rohan. Una fortaleza almenada y de paredes crema clavada en la roca al borde de un precipicio, rodeada de jardines de estilo inglés, que te harán recordar las aventuras de ‘Alicia, en el país de las maravillas’. En su interior está el Museo de la Muñeca, con más de 500 ejemplares. Es un centro cultural en toda regla que simplifica de un solo vistazo la arquitectura francesa del siglo XV. El gótico tardío, que en esta zona perduró más que en el resto de Francia, lo que le confieren un aire místico. Sus callejuelas te llevarán a la basílica de Notre-Dame-du-Roncier. En ese camino se puede admirar unas de las casas con entramados de madera más viejas de Francia, construida en 1538.
Algo más que ofrecer además de un castill
Josselin es visitado por todo el mundo a causa de su castillo, la sorpresa que nos llevamos es que además de su maravilloso castillo pudimos descubrir una típica ciudad bretona que tiene mucho que ofrecer. Si te imaginas una ciudad típica de la Bretaña creo que piensas en Josselin, es como la ciudad que hemos visto en tantas películas francesas llena de casa con entramado de madera.