Jericoacoara sorprende a todo el mundo con la exuberancia de sus playas; hoteles, posadas y restaurantes de muy buen gusto completan este paraíso. Este año espero ir nuevamente como todos los años y a ver si tengo coraje y aprendo kitesurf, tengo amigos que tienen una escuela de kite y nunca tuve tiempo de aprender. El lugar es especial para aprender, hay lagunas y el mar es flat frente a la enorme duna del por do sol. Recomiendo a todos visitar este excelente destino turístico.