El jardín Majorelle es uno de los lugares más bonitos de Marrakech y sin duda os lo recomiendo: No os podéis ir de la ciudad sin visitarlo!
Está situado en la parte nueva de la ciudad, Guéliz, por lo que si estáis en la zona de la medina os recomiendo que cojáis un taxi para llegar. No os costará más de 2 euros. Otra opción es ir en calesa, que es más divertido aunque más lento y caro.
El jardín es pequeño pero espectacular. Pertenecía a Jacques Majorelle, un pintor francés que decidió mudarse a Marruecos para inspirarse en sus paisajes y curarse de una tuberculosis. Cuando murió el jardín fue comprado por Yves Saint Laurent y su pareja, que lo reformaron.
El resultado es maravilloso: Infinidad de plantas autóctonas, una colección impresionante de cactus, buganvillas, bambú… y otras especies traídas de diversos países de los cinco continentes, muchas de ellas plantadas en macetas de color “azul majorelle”, un tono muy característico que contrasta de forma muy llamativa con la vegetación.
El pequeño museo del jardín merece la pena, ya que era el antiguo estudio del pintor y hoy en día se pueden ver algunos de sus dibujos y algunas piezas de arte de la colección particular de Yves Saint Laurent.
La entrada al jardín cuesta unos 2 euros y medio, aunque si queréis entrar también al museo tendréis que pagar una entrada extra de alrededor de un euro más.