Ubicado a pasos del Museo del Prado y a unos pocos más de El Retiro, el Real Jardín Botánico de Madrid es un reducto de paz y belleza. A diferencia de otros jardines botánicos de otras ciudades capitales, el de Madrid es bastante pequeño, pero su hermosura y diseño subsana cualquier diferencia de tamaño. Este precioso rincón madrileño, que cuenta con más de dos siglos de vida, tiene varias fantásticas colecciones de flores y arbustos rodeadas por centenarios árboles. Entre ellas destacan las azaleas y rododendros, las camelias, las dalias, los bonsáis, las orquídeas, los lirios y los tulipanes. El jardín es además centro de actividades de todo tipo. Ofrece visitas guiadas, y autoguiadas, cursos, y rincones para los profesores y para los alumnos de escuela.
Un sitio divino, donde olvidarse de la vorágine de la ciudad.
Un buen lugar donde pasear rodeado de vegetación de lugares tan dispares del planeta como Estados Unidos o Las Islas Canarias. Lo que más llama la atención es, sin duda, el invernadero, por su gran variedad de cactus y plantas tropicales, los hay en miniatura y otros que sobrepasan el techo, incluso unos muy bonitos de color azul que resaltan sobre el verde uniforme de la sala.
Una vez fuera seguimos por las sendas rodeadas de árboles centenarios, hasta encontrarnos con el ciprés más viejo del jardín, con casi 250 años de vida.
Los sábados y domingos ofrecen a las 12h una visita guiada por el jardín, para descubrir todos sus secretos. La entrada al Jardín cuesta 2€ y con entrada reducida 1€, para hacer la visita guiada no cobran ningun suplemento.
Teniendo en cuenta lo bonito que es este lugar quizá deberían prestarle un poquito más de atención a algunos aspectos visuales que lo desmerecen, y que le dan un aspecto descuidado.
Situado entre el museo del Prado y Atocha, el jardín botánico de madrid es uno de los lugares más maravilloso para perderse un buen rato, es una lástima que no esté todo lo bien cuidado que merece un sitio como este.
En mi primer viaje a españa fui al este jardin en compañia de mi hijo y mi nuera pude apreciar la extension del mismo su amplitud lo hermoso de el follaje plantas y diversidad de ambientes en realidad fue una experiencia muy bonita
El Jardín Botánico de Madrid está en la plaza de Murillo, muy cerca de la estación de Atocha, del paseo del Prado y de los museos más importantes de Madrid, como el Prado, el Reina Sofía, el Thyssen y el nuevo CaixaForum. Si acabas de salir de una visita a los museos y tienes tiempo, te recomiendo que vayas al Jardín Botánico, ya que es un sitio muy relajante y menos saturado de visitantes.
El Botánico está dividido en tres apartados: la terraza de los cuadros, donde están las plantas aromáticas y medicinales; la terraza de las escuelas botánicas, donde hay una interesantísima colección de plantas, algunas muy antiguas; la terraza del Plano de la flor, donde hay arbustos y árboles. Finalmente, el invernadero, que es mi parte favorita y la que más sorprende a los visitantes. Aquí están mis especies favoritas, como los cactus (los hay impresionantemente altos y grandes). El invernadero está dividido por climas: tropical, templado y desértico. También hay maravillosas plantas tropicales y acuáticas.