La isla de Ouessant es, para el placer de los turistas, casi inhabitada y es imposible circular en coche. Aquí se vive en armonía con la naturaleza. Las ovejas están en libertad y podemos cruzárnoslas fácilmente por el camino. Además se puede hacer noche allí porque hay camping, casas de huéspedes y hostales que albergan a los turistas por un precio muy asequible.
Claire
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