Aracena es una localidad llena de historia y paseando a través de sus calle podemos encontrar numerosos edificios que muestran las diferentes épocas que ha vivido este pueblo. A mi los lugares que más me llamaron la atención fueron los diferentes edificios mudéjares, ya que este estilo siempre me ha parecido uno de los más bellos.
La mayor parte de los edificios mudéjares que podemos encontrar en Aracena son iglesias de los siglos XV y XVI. Una de las más llamativas es la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen (es la que aparece en las fotografías). Esta iglesia se encuentra situada en el centro de la localidad, junto a la plaza mayor y al casino y fue construída en el siglo XVI. Este templo consta de tres naves con pilares rectangulares y arcos apuntados y, antiguamente, fue la sede de un monasterio de frailes de la orden de los Carmelitas. Lo que más llama la atención de su interior es la imponente techumbre de madera que cubre la nave principal, mientras que de su exterior destaca el color rojizo de los ladrillos y las dos torres de estilo mudéjar que posee a cada lado.
A parte de esta iglesia, en Aracena también podemos visitar la ermita de San Pedro, que posee una arquitectura más característica de esta zona ya que su fachada es completamente blanca y fue construída en el siglo XV, la iglesia de Santo Domingo, que se construyó en el siglo XV siguiendo el estilo gótico mudéjar y durante un tiempo se utilizó como hospital, la ermita de San Roque, la de san Jerónimo, la de Santa Lucía o la iglesia de Santa Catalina, todas ellas de estilo mudéjar.