Situada en el centro de la ciudad y al lado del museo Aubanel, la iglesia Saint Pierre está construida en la plaza del mismo nombre. Fue construida a partir de 1385, gracias a unas donaciones del cardinal Pierre de Pres. Lamentablemente no se puede entrar a ver la madera esculpita, el retablo o las pinturas si no hay una misa porque no hay personal durante la semana.
Pero la fachada gótica provenzal es una de las más decoradas de la ciudad y sus grandes portales merecen un vistazo.
La puertas miden cuatro metros de alto y permiten entrar a la única nave de la iglesia. Destaca una estatua de la virgen con su niño, realizada por Jean Péru.
Es un rico negociante de la ciudad que patrocinó las puertas. Cada una de ellas tiene detalles esculpidos en relieve, representando a los santos o a la virgen.