Esta Iglesia, situada al oeste de Berlín, al lado del parque zoológico, es uno de los símbolos más claros de la crudeza y devastación de la guerra. Fue bombardeada sin piedad durante los ataques de la Segunda Guerra Mundial y de toda la estructura de la iglesiaólo sobrevivió la torre del campanario. Se decidió no restaurarla para que la gente recordase lo trágico y desolador de la guerra y para que estuviese en el recuerdo de todos esa época de la historia que no se debe repetir pero tampoco olvidar.
La iglesia se encuentra en Breitscheidplatz, una plaza en la calle Kurfunstendamm, una de las más comerciales de este lado de la ciudad, con grandes restaurantes y tiendas de importantes firmas.
Al lado de la torre construyeron otra especie de torre más moderna, como monumento de homenaje y recuerdo y que sirve para la tienda de recuerdos y las oficinas parroquiales.
La verdad es que impresiona nada más verla, destruida, con trozoas que faltan y las vidrieras destrozadas. Es como cuando en las películas se ven las ciudades tras un bombardeo. Pues algo así sólo que con un único edificio. Su función la cumple y te hace imaginar cómo sería la época de guerra, con los bombardeos y la ciudad destruida totalmente.
Merece la pena visitarla, pues es otro de los símbolos de la historia, triste, que asoló la ciudad. Aunque está algo alejada de la ruta turística de la ciudad, no está muy lejos en metro, y además luego se puede hacer una visitilla al zoo o darse una vuelta por la calle de las tiendas para comprar alguna cosilla o un recuerdo.