Un Santuario estratégico en el valle
Siguiendo la ruta del románico llegamos a Tredós, el último núcleo de población de la Val D'Aran antes de emprender el camino hacia el escarpado Port de la Bonaigua. Precisamente debido a este emplazamiento, su santuario mariano era un punto estratégico que ofrecía hospedaje a los viandantes, y donde se realizaban las reuniones del Conselh Generau d'Aran.
La importancia de este santuario puede apreciarse en sus dimensiones. Esta iglesia tiene planta basilical con tres naves cubiertas por bóveda de cañón, y rematada en tres ábsides semicirculares en la cabecera. Éstos están decorados con arquillos lombardos y ciegos agrupados de dos en dos, moldura ajedrezada, capiteles decorativos con motivos vegetales y canecillos con rostros esquemáticos.
Puramente románica (siglos XI al XIII), la iglesia de Santa Maria de Cap d'Aran es un templo de características insólitas en el Valle de Arán, debido a dos hechos: la cripta situada bajo el altar, y la torre campanario separada de la iglesia (formando un cuerpo independiente).
La iglesia puede visitarse por dentro mediante visita guiada (2€) del 9 de julio al 12 de septiembre, o mediante reserva previa durante el resto del año. La verdad es que merece la pena, ya que posee unas unas pinturas murales del siglo XVI. Las originales (románicas) se las llevaron y hoy pueden contemplarse en el museo The Cloisters de Nueva York.