Puesto que no pudimos visitar el interior de la Catedral (había un acto cultural y estaba cerrada al público), nos acercamos a la Plaza del Salvador para ver la segunda iglesia más grande e importante de Sevilla: La Iglesia Colegial de El Salvador, que además está declarada Monumento Histórico del patrimonio español.
Efectivamente, es enorme, y a diferencia de otras iglesias andaluzas de blanca fachada, ésta está construida en ladrillo rojizo y piedra, en estilo plenamente barroco. Es del siglo XVII, pero antes había en este lugar una mezquita del siglo IX, de la que se conservan restos en el patio de los naranjos y la zona inferior de la torre de la C/ Córdoba. En uno de los laterales se halla el retablo cerámico del Cristo del Amor (el más grande de Sevilla), que es un Cristo a tamaño real, obra de Enrique Mármol Rodrigo.
En el vestíbulo de la entrada hay una máquina expendedora de tickets -hay que pagar 3€ por visitar el interior- y una persona encargada de recogerlos. He de decir que me cabreé bastante y casi me voy sin entrar, pues me pareció vergonzoso que SOLO tuvieran que pagar los turistas, ya que los sevillanos entraban gratis sólo con mostrar su DNI; me sentí un poco imbécil y en cierto modo estafada, pero al final entré pues me habían dicho que merecía mucho la pena.
La verdad, el interior es alucinante, y además tuvimos la suerte de que había en el altar mayor un concierto de música clásica (que por falta de tiempo no nos quedamos a escuchar entero), pero me encantó. La iglesia tiene tres naves y planta de salón; en la cúpula se encuentran los relieves en piedra de los cuatro Evangelistas.
La iglesia es totalmente barroca, con infinidad de retablos enormes e impresionantes, entre los que destacan:
-El retablo del altar Mayor, obra de Cayetano de Acosta (s. XVIII)
-El retablo barroco con la efigie de San Cristóbal
-El retablo de la Hermandad del Cristo del Amor, neo-barroco, con la escultura del Cristo.
-La Capilla Sacramental, con la efigie de Nuestro Padre Jesús de Pasión.
-Altar de Nuestra Señora del Rocío
-El retablo de la Virgen de las Aguas, cuyo manto bordado y ajuar procesional puede verse en el Camarín, donde también se encuentra el Libro de reglas de la Hermandad
... Y muchos más.
También contiene numerosas obras pictóricas y objetos de orfebrería, así como un púlpito y un magnífico órgano del siglo XVIII. Aunque no lo hicimos, creo que se puede también subir a la cubierta desde donde hay unas vistas impresionantes.