La situación de este hotel está muy bien, no está en el centro de Madrid pero su conexión es muy buena, la parada de metro está a unos cinco minutos andando. Está rodeado de comercios, y de lugares donde ir a comer si no nos convencen los platos de su restaurante. Justo enfrente hay un Vips o también, a dos manzanas un Wok. Si andamos un cuarto de hora más o menos, nos encontramos con el centro comercial de Alcalá Norte, con cines, restaurantes y gran variedad de tiendas, así que hay donde escoger.
La estancia en el hotel estuvo muy bien, trato agradable de los recepcionistas y la habitación amplia y muy limpia, me llamó la atención la cajita con los geles y demás, detalles muy cuidados.
En el hall amplias zonas donde poder reposar y conectarte a internet. Su decoración también muy esmerada, y el precio muy bueno.
Nos gustó mucho, totalmente recomendable, de hecho en un mes vuelvo a Madrid y he reservado otra vez aquí.