Está en el casco histórico de Toledo pero es complicado de encontrar ya que está en una callejuela a la que no se puede acceder con el coche.
Hay una parada de autobuses cerca y de taxis.
El hotel es normal, bien para dormir.
El trato normal, agradable.
El hotel ofrece una gran variedad de servicios y la posibilidad de relajarse en sus confortables y modernas instalaciones. El establecimiento cuenta con 32 habitaciones dobles y 3 individuales con baño completo, teléfono directo, TV, Antena Parabólica, aire acondicionado y otras facilidades. Se admiten mascotas.