Sentirse como en casa
Siempre he pensado que aquello de que la primera impresión es la que cuenta es una afirmación que no solo es aplicable a la personas; en todos los hoteles en los que he estado la primera impresión ya me dice mucho sobre la experiencia que viviré durante mi estancia.
Es una sensación reconfortante el sentir que aquello que te motivó para decidirte por un hotel no solo cumple con las expectativas sino que las supera desde que entras por la puerta.
En el caso del Hotel La Casa Del Río me inspiraba calidez, serenidad, tranquilidad y no hay mejor imagen al llegar a un hotel donde los animales son bienvenidos cómo que te reciba su perro Danka estirado al sol de un cálido mediodía de invierno. Qué vida tan relajada pensé.
Desde que entras Chema y Marta te hacen sentir como en casa y están dispuestos a ayudarte en lo que necesites. De hecho aunque nosotros estuvimos en una semana bastante tranquila, según nos comentó Chema es muy habitual que los clientes se acaben conociendo y vayan a hacer actividades juntos y él si puede también les acompaña: excursiones en el Parque Posets-Maladeta, raquetas de nieve, pesca...
En la recepción los ojos se te van a todos los rincones donde puedes encontrar todo tipo de detalles decorativos colocados estratégicamente: un duende por aquí, un cuadro por allá, una lucecita...
Ya en la primera planta te encuentras un acogedor salón con chimenea donde por la noche disfrutamos de una animada conversación con Chema.
Como detalle curioso me llevé una grata sorpresa con la habitación. A menudo todos miramos y remiramos las fotos del hotel en su web, en otros portales hasta el punto que antes de llegar nos conocemos cm a cm el hotel. Cuando entré en la habitación me quedé realmente sorprendida ya que era mucho más amplia y acogedora de lo que parecía en las fotos y las vistas eran espectaculares.
Si habéis llegado hasta aquí, habéis hecho bien. Me he dejado lo mejor para el final. Sin duda para mi lo mejor del hotel fue el desayuno. He estado alojada en muchos hoteles de mayor categoría y soñarían con tener un desayuno con la mitad de calidad del de Casa del Rio. Como se ve en las fotos hay de todo: panecillos de todo tipo, zumos Minute Maid, embutidos de la región que son buenísimos, diferentes quesos e incluso el único queso del Valle, que según me dijeron tiene algunos premios.
Yo ya conocía el Valle de Benasque y siempre me quedo ganas de volver y ver esa cascada que me dijeron, hacer aquella excursión que me recomendaron... Ahora que conozco Casa del Rio ya tengo una razón más.
Algo mas que un Hotel ....
¡Que decir del Hotel La Casa del Rio!... ¡TODO de 10!
Las habitaciones están fenomenal, cuidado hasta el más mínimo detalle (decoración, equipamiento...), limpias, bonitas, funcionales y a la vez muy acogedoras. Los desayunos espectaculares, conté 8 quesos, mas o menos los mismos embutidos de la zona, zumo de naranja natural, bollería recién hecha, varios panes artesanos, frutos secos , bizcocho casero, fruta ,mermeladas...etc . un agradable peligro para los que cuidamos la linea.. y los cafes, cafe ,cafe de expreso. Las cenas, comida casera 100%, muy correctas y como guisa Marta...
Nosotros fuimos con una niña de un añito y nos sentimos como en casa,solo deciros que íbamos para 5 días y nos quedamos 7, esta muy bien ubicado para visitar todo el Valle y muy cerca de las pistas de Cerler.
También gracias a Marta y Chema que estuvieron pendientes de nosotros desde el comienzo de nuestro viaje y con sus indicaciones consiguieron hacer de nuestras vacaciones unos dias inolvidables.
Desde luego que a la mínima oportunidad que tengamos repetiremos seguro, y ya lo hemos recomendado a todo el que nos pregunta.
Si alguien tiene una mínima duda de alojarse en este precioso Hotel que no se lo piense, no se va a arrepentir!!!!
No olvidaros de visitar la zona de Llanos del Hospital....¡¡¡¡Preciosa¡¡¡¡ y muy comoda para ir con niños.
La primera vez que fuimos fue en...
La primera vez que fuimos fue en Agosto del año pasado y elegimos este hotel por nuestro perro Jaus. El hotel está perfectamente situado para hacer cualquier tipo de excursion o actividades como rafting, descenso de barranco, parapente, quads...
Las instalaciones del hotel son buenisimas y el trato es muy agradable.
Marta y Chema estan siempre disponibles para cualquier cosa que se necesite y desde luego es una salida que merece la pena hacer!!
Mi familia y yo desde luego que cada vez que vamos nos sentimos como en casa y Jaus igual alli siempre tiene algun amigo de cuatro patas con el que jugar!!
Experiencia para olvidar
Nuestra experiencia con los gerentes de este hotel fue para olvidar. Dejar claro que no llegamos siquiera a pisar las instalaciones, por lo que no podemos realmente opinar.
Reservamos una estancia de una semana para agosto, con una paga y señal de 200 euros. Por desgracia, una semana antes del viaje, un familiar nuestro sufrió un accidente y no estábamos seguros de poder realizar el viaje, por lo que llamamos para preguntar si teníamos algo de margen para cancelar el viaje, por lo que llamamos por teléfono y, con muy mala educación y desgana, que si y que nos devolverían la paga y señal.
Finalmente, dos días antes decidimos cancelarlo y nos señalaron que como habíamos cancelado con menos de 48 horas, no nos devolvían la paga y señal, que lo decía en la web. Dejar claro que lo cancelamos con 42 horas de antelación (lo calculé).
Les explicamos la situación y la llamada a lo que nos respondieron de nuevo con malos modales y aun más desgana, que "es lo que hay", esta vez otra persona con más responsabilidad. Evidentemente, si nos hubieran indicado lo de las 48 horas en la primera llamada, lo hubiéramos cumplido, porque no fue una cancelación "de última hora".
Ya por mail les explicamos nuestro desacuerdo y, desanimados, decidimos dejar el tema explicando por qué no estábamos satisfechos y el mal trato sufrido. Su respuesta fue "estaba paseando por la montaña, y por eso sonaba más borde". Ante esta increíble respuesta, nos dimos cuenta de los principios tan bajos de atención al cliente y la poca falta de escrúpulos a la hora de tratar a los clientes.
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Hotelitos con mucho encanto por Gonzalo Moreno y más