Hola a todos:
Llegué con muchas expectativas a Palma de Mallorca y tengo que decir que me he venido algo decepcionado. El hotel Mac-Garonda ha tenido bastante que ver en este estado de ánimo.
Es un hotel de 4 estrellas y como tal te lo hacen pagar. Sin embargo, al llegar allí, no todo son facilidades ni comodidades.
Pagamos media pensión con la esperanza de desayunar y comer para tener, posteriormente el día libre. Pues no, resulta que sólo ofrecen desayuno y cena para los cliente de MP. Cierran el comedor y se ahorran tener personal durante todo el día.
Al final nos lo solucionaron... Porque no habían respondido a nuestra petición hecha mediante su propia web. ¿Para qué la ponen entonces?
Te exigen pantalón largo en la cena. Es chocante cuando el turismo que se ve en la zona del hotel es totalmente de sol y playa: Gente sin camiseta y en bañador todo el santo día. No digo que haya que ir mal vestido o sin la camiseta pero...
Te impiden colgar tus toallas en la barandilla de la terraza de tu habitación para mejorar "la estética" del hotel. Se supone que si quieres secar tu bañador y tu toalla al volver de la playa debes usar el baño... Nada más incómodo.
Su personal no es muy amable que digamos. Parece que están renegados por tener que aguantar a tanto alemán como hay por allí. Los españoles siempre pagamos el pato. Todo en el hotel está orientado a satisfacer sus deseos y así te lo tienes que comer. Seguro que si viajas a Berlín, por ejemplo, no hay hoteles adaptados en horarios o comidas a nosotros. Como dato ejemplificador de lo que cuento, había al lado de recepción una pequeña biblioteca, para que escogieras algún libro para leer en la playa o en tu habitación... Pues bien, no había ni un solo libro en castellano, lo cual me dejó en estado de shock. Todos estaban en alemán.
El buffet, tanto del desayuno como de la cena, no son nada del otro mundo. El primer día, en la cena, di una vuelta a todo el buffet y mi plato estaba vacío. No sabía que comer. Estuve a punto de irme antes de conformarme con una sopa de arroz. Además, las bebidas no están incluidas, cosa que me parece cutrísima y más para un hotel de dicha categoría. Cuando voy a comer pretendo que, al menos, me pongan una botella de agua para bajar las viandas. Y cuando se trata de viandas como las que he observado el agua se antoja necesaria.
Las habitaciones necesitan una pequeña reforma, sobre todo en lo tocante a los armarios que no han sufrido remodelación alguna desde hace muchos años. La television de la habitación, igualmente, son las pequeñas radiolas que tanto se vendieron hace veinte años.
El turismo de la zona, como habréis apreciado, es puramente alemán, con toques de inglés. Es absolutamente decepcionante ver que no te entiendes en tu propio país (quizá la culpa sea mía por no aprender alemán) pero al menos esperaba que en muchos lugares hubiera una traducción al castellano o que los relaciones públicas de las discotecas, tras abordarme en alemán y mostrarles mi cara de incomprensión, me hablaran en castellano.
Por cierto, los alemanes bien podrían quitarnos la fama a los españoles de ruidosos y borrachos, porque lo son con ansia.
En este desierto hay un oasis que es el restaurante Tamarindo, donde los clientes de pensión completa bajan a comer y donde, por suerte, al final nos permitieron comer. Gente muy agradable y comida excelente.
Pero vamos, que si queréis playa y sol seguro que hay muchos lugares donde podéis ir. Si os interesa Palma de Mallorca alojaos allí y no en la zona de la playa.
Un saludo.
El Hotel Garonda se encuentra junto a la playa de Palma. Está rodeado de restaurantes, bares y comercios. Las habitaciones cuentan con baño, teléfono de línea directa, TV vía satélite, minibar, caja fuerte, terraza, calefacción y aire acondicionado. El hotel tiene sala de TV, sala de juegos, conexión a internet, bar, restaurante, climatización y ascensores.