El Palecete es un precioso hotel situado en el casco antiguo de la ciudad, en la plaza de Guipúzcoa.
Fue inaugurado en el año 2003 y todavía se conserva como si estuviera recién inagurado, ya que tanto por fuera como por dentro está impecable. Fue construído sobre un edificio de estilo medieval y cuando lo ves desde fuera parece un torreón aislado del mundo y con un encanto impresionante.
Junto a la entrada hay un precioso patio con mesas en el que se pueden degustar unos desayunos espectaculares cuando empieza el buen tiempo.
El hotel es pequeño pero muy acogedor. Al entrar hay una recepción donde siempre te atienden a las mil maravillas y te aconsejan sobre lo que se puede visitar o dónde se puede comer.
Las habitaciones son impecables. Todas están dotadas de unos baños competlísimos, en los que no falta ni el secador, poseen también aire acondicionado y calefacción, televisión con canal digital, armarios y, por supuesto, una magnífica cama. Las vistas son preciosas, ya que como se encuentra en un parque no hay ningún edificio que se interponga y se puede contemplar el casco antiguo de la ciudad.
El hotel también cuenta con una plaza de aparcamiento.
En cuanto al precio, hacen numerosas ofertas a lo largo del año, cuando fuimos, por ejemplo, las habitaciones estaban rebajadas a 50 euros la noche, un precio muy asequible para el lugar que es y el sitio en el que se encuentra.
La verdad es que no tengo ni una sola pega que poner a este hotel, nos sentimos como en casa, sobre todo por el trato recibido ya que los propietarios son encantadores.
Por cierto, los desayunos son completamente caseros, son un poco caros (ocho euros) pero hacen todo allí y está exquisito.