Desde las ventanas de las alcobas de este confortable hotel puede contemplarse el azul profundo del Mediterráneo. A su vez, se encuentra situado en el atractivo pueblo de Altea, que invita a recorrer sus míticas calles.
Se trata de un apacible hotel que ofrece la posibilidad de relajarse en su ambiente cálido y acogedor. Cuenta con servicios para todos los gustos: dispone de disposición una cafetería, un bar al aire libre próximo a la piscina durante la temporada de verano, una discoteca, una sala de televisión y lectura, una sala de reuniones y banquetes.