Del hostal Alfonso no habría motivo para escribir si no fuera porque tiene un secreto. Sólo uno y precioso. Yo lo descubrí por esas cosas del destino, o más bien porque segundos antes de llamar (al azar elegí un teléfono de una lista de hostales económicos en Santiago de Compostela) alguien canceló una reserva.
El hostal tiene, entre sus habitaciones, una con el número 301. Es un ático diminuto, para una sola persona. Maricarmen -la dueña- me hizo pasar: La cama al lado de una ventanita, el techo bajito, el mínimo baño muy limpio y prolijo. Eso parecía ser todo, y la verdad, luego de 6 horas de tren desde Madrid me bastaba. Gracias, dije, pero Maricarmen no se movía, más bien se relamía de lo que en instantes sucedería. " Y si corres las cortinas, verás por qué te digo que has tenido suerte. La 301 está siempre ocupada. Es famosa hasta en los Estados Unidos".
Me arrodillé en la cama y descorrí las cortinas. Lo que vi me dejó boquiabierta. Era mi primera vez en Santiago de Compostela y tenía a la Catedral enmarcada en mi ventana.
Decidí que no dormiría en toda la noche. Tampoco cenaría. No quería perderme un instante de lo que veía. La tarde caía, salía la luna, las luces de la Catedral poco a poco se encendían.
Regresé varias veces a Santiago de Compostela, aunque nunca llamé con la suficiente antelación al hostal. La 301 siempre estaba ocupada. En cada intento, Maricarmen, solícita, me ofreció otra habitación, pero no, muchas gracias... El Alfonso es y será para siempre únicamente la 301.
Se trata de un acogedor hotel que ofrece los siguientes servicios: Habitaciones Con Baño, Tv Digital, Wifi, Calefacción, Secador De Pelo, Flores Frescas Y Decoración Exclusiva. Así como también servicio De Desayunos (incluidos En El Precio), Salón Social, Patio Interior Acondicionado E Internet Gratis. Toda esta oferta Completa Los Variados Y Cuidados Servicios Que Este Establecimiento Ofrece A Sus Clientes.