El balneario como hotel es estupendo. Las suites superiores son fantasticas. Yo estuve en una con una cama de matrimonio de dos metros de ancho espectacular. No me enteré de que tenia compañia en la cama mientras dormia. Las ventanas abiertas sobre el tejado dan al jardín y te transportan al Siglo XIX. Tambien dispone de campo de golf que esta integrado de una manera preciosa en el paisaje y respeta el entorno. Dispone de biblioteca, salones de descanso y cafetería entre otras cosas. La cena de la que disfrutamos en Buffet era creativa, con productos de la tierra y de temporada. La presentación espectacular. El servicio correctisimo. A la llegada al hotel nos recibieron con una copa de cava y un trozo de dulce de la localidad.
En la habitación teniamos albornoces y chanclas para bajar a la piscina del balneario y como no nos servian pedimos que nos las cambiasen. Fueron rapidisimos en atendernos y muy amables en todo momento. El edificio donde esta el balneario es precioso. No hay palabras que describan la paz y el descanso que se respira alli. Lo recomiendo encarecidamente. Cuidado con la comida. Todo esta buenisimo y se tiende al empacho.
Es el mejor balneario que he probado en la vida. Buena atención, relax asegurado y a un precio al que se puede aspirar. Se lo recomiendo a todo el mundo que necesite un rato para relajarse y para quitarse el estrés de la ciudad, del trabajo y de los estudios.