A partir de Cantalojas podrás acceder a este parque natural, considerado como uno de los hayedos más antiguos y más meridionales de la Península. El acceso está limitado a los coches, así que te tocará caminar entre estos frondosos bosques, bordeados por dos riachuelos y en los que todavía se pueden ver algunas de las antiguas carboneras en las que trabajaron los pueblos de la zona.
Casas rurales Cantalojas:
Http://www.Toprural.Com/castilla-la-mancha/guadalajara/casas-rurales-cantalojas_rm-es-19065.Htm
Aunque la mejor época para visitar un hayedo es el otoño la verdad es que cada estación otorga a los hayedos una apariencia diferente y mágica. Hay dos rutas: una de 6 kilómetros (2 a 3 horas) y otra de 17 (6 a 7 horas). Hacía bastante frío así que opté por la más corta. Lo primero que te encuentras son algunos robles melojos y pinos silvestres. No tardaremos mucho en llegar a las primeras hayas. A primeros de noviembre el suelo está cubierto de hojas. Los troncos plateados de las hayas contrastan con el musgo verde brillante que los recubre. El bosque parece la morada de hadas, gnomos y duendes. Se respira tranquilidad. También se ven algunos tejos (de ellos se hacen los mejores arcos). Los lagartos verdinegros están hibernando, pero se ven carboneros, mirlos, lavanderas… El próximo otoño no me lo perderé, pero sin duda merece la pena visitarlo en invierno o primavera.