Los almacenes Harrods son el paraiso de las compras para bolsillos bien provistos, por la elevada cantidad de artículos de excepcional calidad. Para los otros bolsillos también es un paraiso donde poder pasar varias horas admirando los elevados precios de muchos de sus productos y poder constatar que verdaderamente hay gente que puede permitirse el lujo de su adquisición y que no es solo cosas de las películas. Por poner un ejemplo, vimos una botella de champagne que marcaba 3.000 €.
Como amante del vidrio, me pude permitir la gozada de contemplar varias esculturas de Bertil Vallien, una gran cantidad de piezas de Murano y las soberbias vidrieras que se encuentran en sus escaleras y vestíbulos. Como anécdota, os cuento que le hice la primera foto a una de las obras de Bertil y enseguida vino una amable dependienta a decirme que estaba prohibido hacer fotos. Se me ocurrió enseñarle mi carnet de miembro de los Amigos del Museo del Vidrio de Alcorcón y automáticamente me facilitó su permiso para hacer las fotos que quisiese.
También pudimos contemplar el homenaje que el propietario de estos almacenes tiene dedicado en una de las salas a su hijo y a Lady Di.
Cada una de sus secciones tiene su propia música ambiental y no se permiten vender segundas marcas. Así, cuando solicité de un empleado de la sección de fotografía que me informara sobre objetivos para Canon de las marcas Tokina, Sigma y Tamron, me explicó sorprendido que ellos solo trabajaban con productos originales de Canon.
Discrepo con Melendi cuando dice que la Navidad la ha inventado unos centros comerciales. Creo que es al contrario. Somos nosotros los que identificamos, desgraciadamente, la Navidad con esas luces y decorados especiales que invitan a entrar y comprar en fechas de frío y regalos. Y por supuesto, no hay superficie comercial que desaproveche el tirón de los quema-visa por esta época.
Nosotros vamos estas navidades a Harrods y damos un paseo. Este mundo artificial compuesto de abetos de lumínicos frutos, doradas cestas y animales varios en diversos materiales nos encienden el espíritu. No el consumista, que nuestro bolsillo solo da para un recuerdito marca Harrods, sino el de querer celebrar algo.
Nos compramos un pastel de chocolate y nos pedimos un té con leche. Blanco, creo que se dice en Londres a esos tés que tienen casi más leche que aguachirri. Nos sentamos. Nos sirven nuestras provisiones. Pegamos un bocado, un sorbo… y la vida parece otra. ¿Navidades? A tu lado, en Londres y con un par de entradas para un musical. En Harrods que se quede todo lo demás.
Miskita
dijo:
Juanowi
dijo:
Con el lema de "Todo para todo el mundo en todas partes" este es ,sin duda, el centro comercial más famoso de Londres, propiedad del millonario Mohamed Al-Fayed. En él podemos encontrar todas las tiendas de marca más importantes y exclusivas, y algo que realmente impresiona a muchos, una gran parte de la planta baja dedica a la comida y alimentación, donde se puede encontrar desde el queso más sibarita al chocolate más exquisito, todo ello en medio de una ambientación magnifica, realmente muy recomendable.
Tampoco hay que desaprobechar la ocasión de ver los lujosos coches que esperan en la entrada por las tardes, donde desde lamborghinis a rolls royce hacen cola rodeando al edificio. Si te interesa, además, dentro del centro comercial también se puede ver una estatua en honor a Lady Di y Dodi Al-Fayed, erigida por el padre de este último. Horario: De Lunes a Sabado (10:00-21:00)