Es una representación simbólica del virtuosismo guerrero, representada por los "barud", y presente en toda gran celebración, especialmente en los "Mussem": Celebraciones y mercados campesinos a los que acuden desde distintas poblaciones circundantes, los mussem se celebran tanto dentro de las poblaciones como en descampados equidistantes a varios poblados.
Los enfrentamientos tribales eran frecuentes y el carácter guerrero de algunas tribus también. El Islam no acepta las guerras salvo para defender la vida o la familia, por lo que estos enfrentamientos bélicos se fueron sustituyendo por enfrentamientos folklóricos y festivos, donde la competición es dura, pero pacifica, la superioridad o el honor de la tribu queda demostrada a través de una simulación de acción militar tradicional