Uno de los tesoros culturales que esconde la ciudad de Lisboa es la Fundación Calouste Gulbenkian, un hermoso complejo rodeado de un verdor increible.
Esta fundación de carácter privado, funciona desde el año de 1969 y desde entonces se ha dedicado a la promoción del arte, la ciencia, la educación y la caridad como premisa fundamental.
Sus espacios son bastante ámplios y de naturalesa diversa, un museo, un centro de arte moderno, un auditorio y una sede administrativa. Todo esto en medio de un jardín de ensueño, colorido y de un verdor como para olvidarse de todo y dejarse llevar por la tranquilidad y contemplar algún avión que sobrevuela el cielo para aterrizar en el Aeropuerto de Lisboa.
Entre las obras que muestra tanto su colección permanente como las itinerantes, existen interesantes trabajos de artistas contemporáneos: artes plásticas, video arte, instalaciones, fotografía y otras ramas de la creación, además cuentan con un café para tomarse algo, un centro de documentación entre otras cosas como su propia orquesta la cual forma parte del departamento musical, desde donde se promueve y gestionan todos los eventos de la temporada y calendarios misicales anuales.
Aparte de esto, se organizan eventos como conferencias y encuentros, también cuentan con una interesante red de publicaciones en colaboración con instituciones educativas.
Este lugar es bastante recomendable para los amantes del turismo no sólo cultural sino académico, o simple y llanamente para los amantes del arte y de los lugares donde perderse de todo. Un lugar perfecto para ello.