Estas esculturas situadas en la sala 21 del Museo Británico pertenecieron al famoso mausoleo de Halicarnaso, tumba dedicada a Mausolo, rey de Caria, en Asia Menor, y considerado una de las siete maravillas del Mundo Antiguo.
Diseñado por los escultores y arquitectos Sátiros y Piteos, se cree que es del año 350 antes de Cristo.