Esta fiesta que se celebra el 21 de junio de todos los años es, hoy en día, un atractivo que muchos consideran suficiente para hacer una escapada a Francia (a Paris principalmente). Esta fecha coincide con el primer día de verano en el hemisferio norte.
La idea surgió en 1981 del entonces director de la música y de la dansa conjuntamente con Jack Lang, también entonces ministro de la cultura en Francia. Habiendo constatado según datos de un estudio que 5 millones de personas (de las cuales la mitad jóvenes) en Francia tocaban un instrumento, el sueño fue de hacer que todos estos músicos bajaran a la calle a tocar. Así fue como se creó la fiesta.
Sus objetivos fundamentales son que los artistas bajen a la calle a tocar voluntariamente y que, gracias a numerosos conciertos gratuitos que se organizan, todo el público pueda disfrutar de sus géneros y artistas preferidos sin importar el origen o estilo. Inicialmente se creo en Metz, pero fue inmediatamente adoptada en todo el territorio nacional. Es una gran celebración que invita a toda la población a integrarse a la sociedad, desde la mañana hasta la noche cerrada.
Hay un ticket de metro-RER que permite moverse libremente por el centro de Paris por unos 3€ durante toda la fiesta; es altamente recomendable ya que seguramente haremos varios viajes. También, debido al gran número de conciertos, es recomendable hacerse con un programa para saber dónde están localizadas las fiestas y conciertos que interesen a cada uno.
A lo largo de los años la fiesta se ha ido internacionalizando y hoy en día se puede disfrutar de la “Fête de la musique” en decenas de países del mundo como EEUU, Alemania, China, Holanda, Filipinas, Uganda, Marruecos, …